l sector pone en duda el índice de precios de alquiler

19/02/2017

El gobierno tiene previsto aprobar antes de dos meses el decreto que dará forma a un índice de referencia de precios de alquiler. El objetivo, explicaba hace unos días la consejera de Gobernación, Meritxell Borràs, es dar transparencia al mercado y "modular los incrementos exagerados del alquiler que se puedan producir". El sector, sin embargo, pone en duda que esto pueda ser así.
Lo primero que se cuestiona es cómo se hará este índice, ya que, como explica el presidente del Colegio de API de Barcelona y Provincia, Joan Ollé, "es muy difícil valorar las particularidades de cada vivienda". Aunque desde el gobierno se ha explicado la voluntad de introducir elementos discriminatorios, también el presidente de la APEI, asociación que reúne a más de 1.200 agencias inmobiliarias en el Estado, Óscar Martínez, indica que "no es fácil comparar pisos , por lo que no será fácil tampoco crear un índice realista ". En todo caso, ya pesar de esta primera dificultad evidente, por el profesor de Economía de la UPF y experto en el sector inmobiliario, José García Montalvo, el futuro índice tiene la parte positiva de aportar cierta transparencia en el mercado, "y eso siempre es positivo, tanto para los futuros inquilinos como para los propietarios ".
El problema, señala el sector, es que el índice por sí solo no va a cambiar la actual tendencia alcista de precios del alquiler. El gobierno confía en que la mayor transparencia y la obligación de los propietarios de publicar en el anuncio si el precio pedido supera al de referencia, servirá para contener las ansias de estos propietarios de subir los precios.
García Montalvo cree que se dará más capacidad de negociar a las partes, "y quizás penalizará aquel que quiera inflar un 20% el precio del alquiler respecto de lo que marca el índice", pero añade que este no frenará la tendencia alcista de las rentas. No lo hará, porque, como explica el presidente de la asociación de promotores, APCE, Lluís Marsà, "lo que hay que hacer es apostar por incrementar la oferta de alquiler".
El problema que viven algunas ciudades donde las rentas suben con fuerza, especialmente Barcelona y su área metropolitana, es que en los últimos meses se ha generado un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda: "Si los precios están así en Barcelona es porque la gente los paga ", dice Ollé. Esto en Barcelona, explica el consejero delegado de la firma RTV, Vicente Ramón Tur, "recoge en parte la presión de la demanda que viene de fuera, estudiantes, trabajadores de start-up tecnológicas que están dispuestos a pagar más para que, comparado con Londres o París, aquí el precio todavía es bajo ".
La demanda sube pero la oferta no lo hace, incluso disminuye un poco, y esto hace que los precios suban: "La solución es que los propietarios saquen más pisos de alquiler en el mercado", dice Martínez, y esto, indica el sector, pide seguridad jurídica: "si nos dedicamos a penalizar fiscalmente, haremos el mayor problema, el propietario ya está bastante preocupado pensando si le pagarán a fin de mes o no", destaca García Montalvo.
Ollé añade, en este punto, que, si los municipios aceptaran esta penalización al IBI, "difícilmente se podría justificar su legalidad; vigilamos porque podemos acabar rompiendo el juguete; si el propietario no sabe que se encontrará mañana, se lo pensará dos veces ". El presidente de los API también pone en duda que se plantee una medida como esta "para solucionar un problema que sólo se da en Barcelona".
Además, el sector se muestra muy crítico con la carencia histórica de una apuesta clara por la promoción de un parque público de alquiler, "y ahora parece que se quiera que los privados lo compensen", dice Marsà. Unos privados que son sobre todo particulares (un 85% del mercado en Barcelona), y no grande operadores, como ocurre en ciudades como París o Berlín, y esta atomización también hace que el mercado sea más sensible a subidas bruscas. "Al final, lo que parece es que se toman decisiones en caliente o buscando más el titular ", dice Cerro.
LAS FRASES
"Hacer el índice costará porque es difícil por las particularidades de cada vivienda", Joan Ollé, presidente Colegio API de Barcelona y provincia
"Para incidir en el precio lo que hay que hacer es incrementar la oferta de alquiler", Lluís Marsà, presidente de la APCE
"Nadie se quejaba cuando se negociaba a la baja"
Las rentas de alquiler suben, en algunas zonas de Cataluña a ritmos muy elevados en los últimos meses, y se disparan todas las alarmas. Quizás porque el cambio ha sido brusco, ya que hace poco más de dos años los precios del alquiler bajaban, como lo hacían los de venta. El sector recuerda que entre 2008 y 2014 las rentas de alquiler se desplomaron y durante este período, dice el presidente de los API, Joan Ollé, "los inquilinos renegociaban a la baja sus contratos, y un 80% conseguían propios". Ahora los papeles han cambiado y, a medida que los contratos finalizan, lo más fácil es que el inquilino se encuentre con un aumento del precio, "y ahora es cuando empiezan las quejas, pero nunca nadie se había quejado por conseguir descuentos", indica José García Montalvo.
Desde la APCE también se hace hincapié en el hecho de que las estadísticas publicadas por portales inmobiliarios "no tienen credibilidad", dice Lluís Marsà: "El alquiler medio en Barcelona es de 765 euros el metro cuadrado, que no es tan alto , tal vez se está haciendo un análisis precipitada de la situación ", añade.
Nadie, además, quiere oír hablar de burbuja en el sector. Para el presidente de la APEI, Óscar Martínez, el alquiler aún tiene recorrido "si no se consigue más oferta", pero a la vez el socio de la firma RTV, Vicente Ramón Tur, cree que ya se está llegando al tope "para el final la gente puede pagar lo que puede pagar, y hay poca demanda capaz de asumir alquileres por encima de los 1.200 euros ".